Tercer paso: crafty can be neat
A pedido de ustedes y, obviamente, por necesidad mía, emprendí la nueva tarea enfocada en la organización de toooooooodas las lanas, lanitas, accesorios, agujas y demás etecéteras que solemos acumular las tejedoras.
Mi primera reacción fue aplicar la misma fórmula que usé para el placard y cajones: sacar, clasificar, depurar y guardar. Pero a punto de poner manos a la obra me di cuenta que había algunas variables a tener en cuenta y que pueden afectar los resultados de la fórmula mágica.
Introspección
Como primera medida, es necesario detectar qué tipo de tejedoras somos, o sea, si tejemos como hobbie o como trabajo. Esto afecta seriamente el proceso de orden ya que tendremos distintos tipos de acumulación según el caso.
A mi entender, las que tejemos por hobbie solemos tener mas wips (work in progress - trabajo en progreso) que lanitas ya que es probable que compremos lanitas a medida que aparezca algo que querramos tejer. Mientras que las que tejen como trabajo suelen acumular mas hilados que wips, básicamente porque su trabajo es terminar los tejidos para poder venderlos.
De ésto dependerá lo que hagamos en el siguiente paso.
Yo tejo por hobbie ¿y vos?
Espacio
Es importante ahora pensar cuánto espacio tenemos disponible para nuestros materiales.
Responda las siguientes preguntas:
¿Tengo una habitación, un craft room? Nop ¡ufa!
¿Tengo lugar el el placard? Sip, pero en el placard sólo guardo ropa (soy un poco estricta con estas cosas ¡hummmm!).
¿Tengo un rinconcito en alguna habitación? Sip, un rincón en mi habitación, al lado de la ventana.
Bien, creo que muchas de nosotras entramos en estas dos últimas opciones y eso hace que tengamos que limitar nuestra capacidad de guardado para no "colonizar" otros espacios.
Es complicado limitarnos en estas cosas ya que siempre nos entusiasman nuevos proyectos, se nos ocurren ideas y demás. Pero, justamente, el desafío es encontrar un punto medio.
Sugiero que para este tema usemos medidas de capacidad, por ejemplo, yo tomé dos cajas de tela que compré en Easy (ya me tiene que pagar por el chivo, ¡che!) y decidí que una de ellas sería mi límite de acumulación de lanas y la otra mi límite de acumulación de wips. Tener más de eso implicará, entonces, usar lanas o terminar wips a fin de no exceder la caja correspondiente. Como verán, los límites pueden ser sanos.
La fórmula (otra vez)
Ahora si, enfocado el norte, se puede aplicar la fórmula. Lo hice primero con las lanas.
En su mayoría, mi acumulación es de lanas "que sobraron", lo que en inglés llamamos "scrap yarn". Son ovillitos de materiales distintos, de diferentes grosores y colores que, por separado, no nos alcanzan para ningún proyecto.
Así que ahí viene la fórmula:
1) Clasificar: separé las lanas con cantidad suficiente para un proyecto (por ejemplo, un pullover o un amigurumi) de las que no alcanzan.
2) Depurar: ¡las lanas no se tiran! Así que me propuse convertirlas en un proyecto donde todas las lanitas se sintieran útiles.
3) Guardar: a eso todavía no llegué y ya les muestro por qué...
Lanitas felices
No hay nada mas feliz para una lanita que ser útil. Y me da mucho gusto ser útil yo también usando esas lanitas. Así que las estoy utilizando para crear proyectos solidarios.
Con las lanas de cierto grosor y de muchos colores podemos tejer cuadrados de 20x20 cm y colaborar con Abriguemos a un Niño, una gran obra de amor que coordina Ana María Masabeu y cuyo trabajo pueden seguir desde su blog. ¡Súmense!
Esto es lo que hice para "Abri":
Esta parte de la depuración no es sencilla ya que hay muchas lanitas que están esperando su turno. Así que, mientras mis agujas siguen repiqueteando y creando más proyectos, los dejo hasta la próxima edición de 2010: Odisea del Orden!
Besos mil,
Gigiplum!
3 belles mots:
Hola Gigi! Muy bueno lo tuyo !!! Voyt a tratar de hacer algo de lo que vos nos mencionas para ordenar un poco mis lanas...q ya se van a juntar entre todas y me van a comer !!!! bbbrrr q miedo !! jajaja
Te mando un beso grande
Es una tarea que me debo! ORDENAAAR!!!
Querida tocaya-especie-de-alter-ego mía: yo también tejo por hobbie (o hobbit)pero mis desordenes lanares van un poco más allá, no solo hay lanitas, hilitos... hay también hilos de bordar, bastidores, agujas, alfileres, telas, patrones, cintas, botones... y de mi etapa gráfica hay papeles, muuuchos papeles y lápices, marcadores... uf!
NECESITO una casa nueva, con un cuarto sólo para mis manualidades!
(no hablemos del hobbie del consorte: aeromodelismo! y su otra profesion: electrónica!)
Yo soy de la que teje por hobbie, pero de la que tiene que tener la lana que quiere, cuando se le ocurre, adentro de su placard.
Conclusión: compro lana, aunque no tenga ningún proyecto en mente (porque me gustó, porque algún día nacerá un bebé, porque el color está bueno y se puede convertir en un lindo amigurumi). Y si tengo algo en mente (por ejemplo un pullover) por las dudas compro de más para hacer el gorro y la bufanda :)
Conclusión: tengo un lío de lanas en mi placard, eso sí, cada tanto las clasifico.
Buen fin de semana.
Flavia
http://puntoperdido.blogspot.com
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